17 Jun 2026

“Si no supiéramos cómo está el clima, cultivaríamos a ciegas”

El éxito de los sistemas comunitarios de alerta temprana ante sequía agrícola instalados en Honduras, El Salvador y Guatemala se debe a que funcionan en estrecha coordinación con las alcaldías, instituciones gubernamentales y productores.

Pedro Antonio Áreas, habitante de la comunidad de El Zaite, en Apastepeque, El Salvador, es uno de los 18 miembros de la red de observadores comunitarios del clima.

Se despierta a las 5 de la mañana para atender sus cultivos y, una hora después, revisa el pluviómetro instalado en su casa. Anota los datos y los comparte con los miembros de la red, quienes a su vez los remiten al comité municipal de Protección Civil, una instancia del gobierno salvadoreño. Su labor es sencilla, pero fundamental.

“Nuestros apuntes diarios nos muestran cómo se comporta el clima. Ahora sabemos si lloverá más o menos. Es todo un aprendizaje conocer las diferencias en las lluvias entre una estación y otra”, comenta.

Su vecina, Rosa Hilda Jarquín, reconoce la labor de Pedro. Ella, que tiene un huerto familiar con tomates, pepinos y rábanos, afirma que la información que regresa a la comunidad le permite saber cómo aprovechar el agua que tanto escasea en El Zayte y cultivar aquellos vegetales aptos para los veranos extensos.

Rosa, también habitante de El Zayte, lo resume así: “Si no supiéramos cómo está el clima, cultivaríamos a ciegas; no sabríamos si podríamos cosechar lo suficiente para alimentarnos”.

Los miembros de la red de observadores comunitarios de Apastepeque son agricultores con liderazgo en la zona. Se requiere un alto grado de compromiso, además de habilidades técnicas básicas para monitorear y transmitir datos. Estas personas forman parte del Sistema de Alerta Temprana ante Sequía impulsado por el proyecto de Seguridad Alimentaria para las poblaciones afectadas por el cambio climático en América Central», en El Salvador, pero también hay redes en Guatemala y Honduras”.

En Honduras, el SAT ante sequía se implementó en tres comunidades del municipio de El Triunfo y en otras tres del municipio de Concepción de María. En Guatemala, se puso en marcha en los municipios de Olopa y Quezaltepeque.

El SAT ante sequía funciona gracias al involucramiento de las comunidades beneficiarias del proyecto. Las personas participantes realizan lecturas diarias de pluviómetros e Higrotermómetros. Luego, la información se procesa conforme a estándares de aseguramiento y control de calidad, lo que garantiza la confiabilidad de los datos y la efectividad de las alertas. Posteriormente, los resultados se adaptan y se difunden mediante boletines periódicos enviados a dispositivos móviles.

En cada país, existen algunas diferencias metodológicas y equipos instalados para medir indicadores meteorológicos, pero todos tienen el mismo común denominador: personas voluntarias interesadas en mejorar las condiciones de sus comunidades.

El SAT ante sequía, uno de los principales resultados del proyecto, fue financiado por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ) y ejecutado por ASB América Latina, en coordinación con sus socios locales: CDH en Honduras, ASORECH en Guatemala y CORDES en El Salvador.

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